Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo cotidiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo cotidiano. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de junio de 2010

Regalo sabroso

Para este domingo, los nenes en La Plapla pusieron manos a la obra: con mucho entusiasmo y amor, hicieron las tarjetas para el dulce regalo que llevaron (¡a escondidas!) y que hoy entregarán, si pudieron resistir la tentación de darlo antes.
A todos, que pasen un hermoso día en familia. ¡Ah!, y no se olviden: ¡El que come y no convida tiene un sapo en la barriga! ¡Que disfruten mucho las cookies desayunando junto a sus hijos!




Entre letras y números

La eme de... ¡Morena!; la ese de... ¡Samuel!, la te de... ¡Tobías!. Cada día al llegar a La Plapla, después de darnos un beso y saludarnos, nos sentamos todos juntos en el piso, muy cerquita de la pizarra magnética, para ver quienes están presentes y quienes, en estos días de frío helado, tuvieron que quedarse en casa (¡achís!).
Así, van identificando las iniciales de los nombres y una vez que encuentran la letra de un compañerito que no está, cantan: "Hoy no vino, hoy faltó, en su casa se quedó, ¿qué-pa-só?" y Romi les cuenta el por qué de la ausencia ya que los papis casi siempre avisan qué ocurrió.
En un sector de la pizarra colocan la primera letra del nombre de las plaplas ausentes y, en otro sector, las iniciales de quienes están. Una vez que terminaron...¡a contar!
¿Cuántos somos hoy?. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... entonces ¡a buscar el seis en la caja de los números! De ese modo, en el rato destinado a los ¡buenos días! o ¡buenas tardes! los nenes se van acercando y reconociendo, a las letras y los números.








lunes, 7 de junio de 2010

Una tarde en la Pre Plapla

Una señora iba, muy de paseo
Rompiendo los faroles, con su sombrero
Y al ruido de los vidrios salió el gobernador
A preguntarle a la señora
-¿Por qué ha roto ese farol?...

Esa canción, que tantos papás cantaron en su infancia (¡y ojalá que todavía lo sigan haciendo!) fue la que dramatizaron, bailaron y cantaron la semana pasada las plaplas del turno tarde. Hoy, de la mano de Romi y Paula, la propuesta fue comenzar a darle forma al sombrero que mañana construirán. Para eso, cada uno tomó de la mesa el material que más le gustaba (goma eva o cartulina) y lo decoró con papelitos, témperas y plasticolas.
Así, a partir de una actividad netamente corporal que comenzó la semana pasada y sin olvidarse de la historia que cuenta la canción, los nenes disfrutaron trabajando con elementos de plástica, dándole color a lo que mañana será su sombrero... ¡para salir de paseo!





domingo, 30 de mayo de 2010

Grandes artistas

El grupo esta cada vez más integrado y abierto a las propuestas.
Disfrutamos mucho de jugar con las telas, los bastones, las porras, los aros y las pelotas. ¡A los chicos les encanta utilizar esos elementos!
A partir de la exploración con esos objetos, van obteniendo un mejor conocimiento de su esquema corporal, imaginando e inventando historias que después dramatizamos.
Así, iniciamos la exploración con todos los sentidos.

sábado, 1 de mayo de 2010

Organización de tareas

¿Cómo es un día en La Pre Plapla? ¿Qué hacen los chicos al llegar? ¿Qué canciones cantan? Muchos, muchos, tienen ganas de que les contemos qué pasa en esta casona donde las plaplas pasan sus tardes y sus mañanas con mucha felicidad.
El tiempo pasa volando (¡que no suene a frase hecha!) y los nenes siguen creciendo e incorporando nuevas experiencias.
Todas las mañanas al llegar, solitos buscan su perchero para colgar las camperas, guardan la mochila y se preparan para disfrutar de las propuestas, que se van modificando cada día según la planificación diseñada.
Porque la música es alegría, los días empiezan con notas musicales invadiendo el espacio y cantamos canciones para saludarnos, vemos "quien vino y quien se quedó en su casa", contamos experiencias personales... ¡Y a jugar y a crear se ha dicho!
A media mañana, nos organizamos en nuestras mesas y nos sentamos dispuestos a compartir un divertido desayuno en conjunto. Antes de eso, es condición lavarnos las manos. Sacamos nuestras toallas y esperamos a que sea nuestro turno para enjabonarnos muy bien.
Así, cada día, los niños incorporan nuevos hábitos y normas que nos ayudan a tener una mejor convivencia.
Todos ayudan a ordenar, a lavar los elementos que se utilizan, a guardar los crayones, a levantar lo que está en el piso fuera de su lugar. Nadie se queda de brazos cruzados.
En este tiempo transcurrido, se han explorado diferentes técnicas plásticas, conocido las partes del cuerpo, enriquecido el lenguaje, pero por sobre todas las cosas nos fuimos conociendo y queriendo.
Antes de irnos, hay un momento especial para relajarnos y esperar tranquilos que vengan a buscarnos. En ese momento, donde casi, casi, no vuela una mosca, escuchamos un cuento, aprendemos alguna canción nueva y nos despedimos con un beso grande y un ¡hasta mañana!